Un niño o niña que nace, no aprende leyendo un libro escolar o viendo un vídeo en youtube, sino que aprende de todo aquello que le rodea. En sus primeras edades el niño y la niña reciben una gran cantidad de estímulos tanto en su hogar como cada vez que sale al exterior, los sonidos de la calle, las luces y sombras, los diversos objetos, la música del coche de mamá, etc.
Para eso tenemos cinco sentidos, para ser capaces de captar la máxima información que nos llega del exterior, la que vemos, la que oímos, la que olemos, la que sentimos y la que probamos. Después, esa información llega a su cerebro para convertirse en un nuevo conocimiento, un aprendizaje que no es solo cognoscitivo, sino emocional, afectivo y social.
La exposición a los estímulos permite construir y despertar los sentidos, tomar conciencia de ellos y ajustar su equilibrio. A través de las actividades sensoriales se desarrolla y fomenta la curiosidad del niño y la niña, ayudándole
A continuación, quiero compartir un enlace sobre un proyecto de intervención educativa sobre la importancia del desarrollo sensorial en estas edades. Creo que puede interesar a maestros y a alumnos del Grado de Maestro de Educación Infantil:
https://www.ugr.es/~patrimonioeducativo/ambitos/genealogia/Belen%20Ruiz%20Ruiz%20TFG%20Montessori.pdf
https://www.ugr.es/~patrimonioeducativo/ambitos/genealogia/Belen%20Ruiz%20Ruiz%20TFG%20Montessori.pdf

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